EPOCA
COLONIAL
Después de la fundación de Lima en 1535 y el reparto
de los solares entre los españoles. Pizarro inició
el reparto de las tierras del valle, que constitiyeron las encomiendas,
que incluían tanto las tierras como las poblaciones indígenas
allí establecidas, y que se entregaban a un conquistador
o a las primeras órdenes religiosas que llegaron con la conquista.
Así, parte de los actuales territorios de Miraflores, Surquillo
y San Borja se adjudicaron a la orden de Nuestra Señora de
la Merced, para su administración, con el nombre de Hacienda
de Surquillo.
Los sacerdotes mercedarios fundaron un pequeño pueblo, junto
a un tambo (ubicado en el actual Parque Miranda) y al camino inca
que iba a Pachacamac y Armatambo, al que llamaron San Miguel de
Miraflores, el mismo que tenía una capillita en honor a su
patrono, se construyeron también casas con hermosas huertas
y cerca de ellas las viviendas de la población indígena,
la que trabajaban las tierras y servían a los señores
españoles.
Los documentos escritos de esa época (Siglos XVI y XVII),
mencionaron que la población indígena pertenecía
al Señorío o Curacazgo de Sulco, cuyo curaca se llamaba
Tanta Chumbe y al Curacazgo de Huaclca, cuyo jefe era Chumbi Charnan,
dedicándose a la agricultura y a la pesca.
Durante el Siglo XVIII, los padres mercedarios mantuvieron el control
de las tierras miraflorinas, usufructando sus productos y evangelizando
a la población nativa. Posteriormente tuvieron una serie
de problemas con el agua y otros de carácter administrativos,
procediendo a su venta poco a poco, así en 1737 se registra
la venta a los Condes de Villanueva del Soto y en 1800 Fray José
de Azero compra el territorio llamado Miraflores.
EPOCA REPUBLICANA
En la Emancipación Miraflores fue testigo de la reunión
de las juntas de comisiones del Virrey Pezuela y del general San
Martín, el día 23 de setiembre del año 1820,
para negociar un manifiesto de armisticio y paz, el mismo que fracasó.
Después de la Independencia los religiosos mercedarios siguieron
vendiendo sus terrenos agrícolas a terceros; y estos a la
vez a otros, quienes constituían sus viviendas.
El pueblo de Miraflores se convirtió en uno de los lugares
preferidos para el reposo, sobre todo de muchos personajes adinerados,
quienes construyeron sus ranchos en este lugar. A mediados del siglo
XIX se calculaba la existencia de 10 a 15 ranchos importantes y
entre 200 a 300 habitantes.
Miraflores fue escenario de las Guerras Civiles acaecidas en las
primeras décadas de nuestra época Republicana. El
5 de enero de 1854, se realizó la Batalla de la Palmas, entre
las huestes de Castilla y Echenique; éste ültimo se
acantonó en Miraflores y partió luego a Las Palmas
(Surco donde fue derrotado).
Años después se planificó la construcción
de un cementerio, un mercado y un tambo. En 1857 existían
en Miraflores una población mayor de 1000 habitantes, lo
que permitó elevarlo a la categoría de distrito, el
02 de enero de dicho año. Entre los artífices para
la urbanización del distrito están Don Domingo Porta
y Don Guillermo Shell (Primer Alcalde), quienes compraron a los
mercedarios y vendieron terrenos para la construccion de viviendas,
que fueron adquiridos principalemnte por migrantes extranjeros,
ingleses, alemanes, italianos, franceses, suizos,... llegados desde
fines del siglo XVII a estas tierras en busca de un futuro mejor,
trayendo nuevas tecnologías, tradiciones y costumbres (arquitectura,
vestimenta, música, comida,...).
El camino que iba de Lima a Chorrillos (actual Vía Expresa)
fue ampliamente usado para el tránsito de carruajes y se
convirtió en la ruta del ferrocarril Lima - Chorrillos, inaugurándose
en 1858 una estación en Miraflores. (cerca al actual Parque
Reducto N° 2).
Durante la Guerra con Chile, Miraflores jugó un rol importante,
ya que fué el último bastión para la defensa
de Lima. El 15 de enero de 1881 unas 6,000 personas, muchas de ellas
vecinos miraflorinos, banqueros, políticos, intelectuales,
jóvenes y hasta niños (como el niño héroe
Manuel Bonilla), defendieron Lima desde los cuatro reductos que
se levantaron en Miraflores, ofrendando allí muchos de ellos
sus vidas. A raíz de esta gesta Miraflores recibió
el título de "Ciudad Heroica".
El progreso y la modernidad en el distrito siguió en ritmo
acelerado desde los primeros años del siglo XX, en que se
da un gran avance urbano, construyendose por ejemplo la Avenida
Arequipa, el tranvía Lima - Chorrillos (por la actual Vía
Expresa) y la red de instalaciones de servicos públicos entre
otros.
En 1940, el terremoto destruye gran parte de Miraflores, obligando
a la construcción de modernos chalets y edificios destinados
al comercio; surgen además urbanizaciones como San Antonio
y Santa Cruz. Se amplía el Parque Central, que anteriormente
era conocido como Parque de la Matriz. Se realizaron también
un aserie de construcciones como el actual Palacio Municipal en
1944, el puente Villena Rey en 1968 y una de las últimas
construcciones será la remodelación del Parque Central.
Miraflores, hogar de ilustres personajes como el escritor Ricardo
Palma (actualmente, su casa es un museo), el arqueólogo Julio
C. Tello, el historiador Porras Barrenechea, entre otros, es uno
de los distritos más progresistas e importantes del país
debido a su gran movimiento comercial, cultural, recreacional y
turístico. Miraflores en la historia continúa hacia
el futuro.
Investigación realizada por la Dra. Isabel Flores Espinoza.
Jefa del Proyecto Arqueológico Huaca Pucllana, en el Archivo
General de la Nación. Lima, 1996.
Difusión y promoción.
Biblioteca Municipal Ricardo Palma.
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