Playas de Miraflores

Miraflores tien el privilegio de contar con una franja litoral de aproximadamente 5 Km. a lo largo del cual se localizan 8 playas. Los delfines, La Pampilla, Pacífico Sur, Waikiki, Makaha, Redondo, La Estrella y Las Piedritas.

La temperatura promedio anual de agua es de aproximadamente 17ºC , las playas estan conformada por cantos rodados finos (piedras).
Las playas Punta roquitas y Makaha es la preferida por los aficionados a la tabla hawainas, surfing, bodyboard entre otros deportes nauticos.
La Playa Waikiki y playa Redondo son la mas tradicionales y preferida por los bañistas.
Tambien es frecuente la visita todo el año de aficionados a la pesca y deportes a vela.

El acceso a estas playas es por tres rutas tradicionales: la de San Isidro, en el límite con el distrito de ese nombre; la tradicional Bajada Balta, al centro; y hacia el sur la imponente Quebrada de Armendáriz, las cuales van a dar hacia la autopista de la "Costa Verde", desde donde es posible, también, admirar los hermosos acantilados de la faja costera del distrito.

Los acantilados que dan hacia el mar han sido reverdecidos, aplicando un sistema de riego por goteo se ha logrado reverdecer taludes que eran casi imposibles de cultivar, esto ha conseguido realzar la belleza del paisaje.

Para admirar el litoral miraflorino se tiene malecones y miradores naturales, desde dichos lugares se pueden apreciar las puestas de sol y la majestuosidad y calma del océano.

 

LOS BAÑOS DE MIRAFLORES, Un poco de Historia.

La razón de ser original del "Balneario" de fue la facilidad de acceso a los Baños que siempre estuvieron ubicados al final de la "Bajada" y cuyo último tramo, luego del paradero del "urbanito", debía hacerse obligatoriamente a pie por lo que antiguamente este trecho estaba siempre techado.

Antes de que se cubriera el valle del Rimac con cemento, debido a la urbanización sde sus antiguas áreas de cultivo, el lugar de los baños y el tramo final de la bajada eran muy frescos por los múltiples "chorrillos" y culantrillos que cubrían la parte baja de los acantilados. A pesar de haber sido siempre una playa de piedras los miraflorinos la preferían, sobre todas las demás, por su calmado oleaje y por ser el centro social de la juventud miraflorina durante el verano.

El edificio de los baños era antiguamente de madera, decorado en el mismo estilo de la estación del tren, hasta que la municipalidad construyó en 1938, de acuerdo a los planos del arquitecto Hector Velarde, un largo volúmen blanco de cuartos para cambiarse, interrumpido en el centro por una saliente circular que separaba a los hombres sobre la derecha mirando desde el mar de las damas a la izquierda.

En el cuerpo ancestral, que tenía dos pisos, se celebraban bailes con orquesta los sábados y domingos por la tarde.

En la década del 40 se instaló, al costado del local de baños, el club Waikiki para el disfrute de la tabla hawaiana, debido a las bondades del oleaje miraflorino.

Con el tiempo este entretenimiento se convirtió en el deporte favorito de los jóvenes limeños por lo que más tarde otros clubes se sumaron al anterior, convirtiéndo a los baños miraflorinos en una de las principales atracciones veraniegas de la capital.