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Limeños se alistan a recibir Año Nuevo con cábalas diversas para atraer buena suerte
Salir con maletas, comer doce uvas, lanzar monedas o zapatos son algunas de estas tradiciones populares
Lima, dic. 30 (ANDINA).- Salir de casa portando una maleta y dar una vuelta completa al parque más cercano, comer doce uvas, lanzar monedas o un zapato hacia atrás, son algunas de las tradicionales cábalas que harán muchos limeños para recibir el Año Nuevo con el propósito de atraer la buena suerte y que se cumplan los mejores deseos a lo largo de los siguientes 365 días.
Cuando llegue la medianoche del miércoles 31 y se dé la bienvenida al año 2009 habrá mucha gente que deseará viajar dentro o fuera del país por motivos de trabajo, estudios o turismo, y para ello saldrá con una o dos maletas en manos para recorrer toda la cuadra, dar la vuelta a la manzana o al parque más próximo.
La valija representa el acompañamiento usual de todo viajero y la creencia popular señala que salir unos minutos de casa con la maleta al iniciarse el Año Nuevo, atrae la buena suerte para que se materialice este deseo.
Otra cábala usual en Año Nuevo consiste en comer doce uvas de cualquier color y tamaño, pero sin alterar el número que representa a cada uno de los doce meses del año. Al ingerir cada uva la persona tiene que pensar en un deseo o propósito específico que quiere que se cumpla de enero a diciembre.
Lanzar monedas o un zapato hacia atrás mientras se piensa en uno o más deseos u objetivos son también cábalas que están muy arraigadas en la población. La creencia popular considera a las monedas expresión de fortuna y al calzado como vehículo que nos conduce a la meta que buscamos.
Otras formas de atraer la “buena vibra” para el año venidero son arrojar granos como arroz o menestras como lentejas o frijoles por las esquinas de la sala de la casa. El imaginario popular les otorga a estos alimentos un significado de “abundancia” y “riqueza”. Colocar espigas de trigo la mesa también es sinónimo de buena suerte.
Vestir prendas amarillas es tal vez la más común de las cábalas que le confieren a ese color el simbolismo de la mayor dicha y felicidad en el futuro. Polos, blusas, ropa interior, lentes y sombreros, son algunos de los accesorios que suelen comprarse para recibir el nuevo año.
Una tradición de larga data, pero que está siendo cada vez más cuestionada por el riesgo que implica su cometido es la “quema de muñecos”, elaborados en los hogares generalmente con prendas y materiales en desuso como colchones, cajas de cartón, botellas de plástico y hasta con llantas viejas. Esta costumbre y el espíritu comercial de estas festividades propiciaron la elaboración de “muñecos” de diverso tamaño y materiales que llevan el rostro de conocidos personajes públicos que se venden para ser quemados como expresión de rechazo o burla general.
Al incinerar el “muñeco” casero o comercial, que representa al Año Viejo, se expresa la voluntad de dejar atrás todo lo malo que fue el año que se termina y se da la bienvenida a los nuevos doce meses. Pese a su naturaleza común, esta cábala ha traído en ciertos casos consecuencias lamentables por el riesgo que surge al expandirse las llamas, el humo e incluso la explosión cuando se les agrega pirotécnicos o combustibles a los muñecos.
Más allá de estas muestras de buenos deseos, sea cual fuera la cábala utilizada, lo cierto es que la bienvenida al Año Nuevo siempre va acompañada de un espíritu festivo expresado en música, alegría y diversión.
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